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Número 7 NOVIEMBRE - DICIEMBRE 2006
ISSN 1885-3285 |volver|


 

Que el desarrollo de las Especialidades de Enfermería no lleva un ritmo que satisfaga las demandas y las expectativas de los profesionales es más que evidente. Si se pudieran exigir responsabilidades legales a quienes teniendo la obligación de cumplir la ley no lo hacen, la lista podría ir aumentando a partir de aquel mes de mayo de 2005. Y convendría, igualmente, aclarar cuántas piedras hay en el camino y quién las pone para que a la vuelta de la esquina nos encontremos con el segundo aniversario de la publicación del Real Decreto 450/2005 y estemos todavía en el punto de partida al que habíamos llegado con la publicación en el BOE del Real Decreto.

El anterior Real Decreto de Especialidades en Enfermería, el 992/1987, de 3 de julio, apenas llegó a desarrollarse y después de casi 20 años ya se han publicado sus esquelas de defunción.

Recientemente se ha podido leer en algunos medios profesionales de la enfermería una repetida demanda para que se convoquen las pruebas de evaluación de la competencia para acceder a la especialización por la vía transitoria y excepcional.

Aunque nos disguste enormemente el incumplimiento de los plazos y tiempos del Real Decreto, en el mismo se contemplan los mecanismos para la ejecución de cada paso en el desarrollo de las especialidades.

Y si la crítica es la característica prevalente ante el Real Decreto, no cabe, por el contrario, obviar que alguna perspectiva apunta ya a vislumbrar tímidas salidas de práctica profesional especialista más allá de las matronas.

En el País Vasco se ha producido la convocatoria pública de empleo de plazas vinculadas a especialistas de Enfermería en Salud Mental y Enfermería del Trabajo. Hay expectativas no cubiertas con esta convocatoria entre muchos profesionales de esas y otras especialidades. Sin embargo la competitividad interinstitucional, en diversidad de aspectos relacionados con la sanidad, nos permite esperar que en no muy largo plazo de tiempo cunda el ejemplo y veamos más convocatorias de plazas para especialistas.

La especialización en enfermería es una cuestión que, a pesar de las normas legales que la contemplan, no es entendida, y por lo que se comprueba históricamente, como una posibilidad plausible por otros profesionales y por quienes tienen la responsabilidad de su implantación como variable profesional.

Somos los enfermeros y las enfermeras quienes damos y seguiremos dando la batalla por las especialidades y de nosotros depende que desde la legislación se de el paso a la ejecución y aplicación de los contenido de las normas.

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