
|
Autor: Inmaculada Dorado Siles.
Enfermera.
Hospital Universitario Virgen del Rocío. Sevilla |
|
|
Especialización: Una estrategia de cambio
|
|
La autora nos presenta una reflexión expuesta durante la celebración del I Congreso Sevillano de Enfermería celebrado los días 23 y 24 de febrero de 2006. Desde la experiencia personal como EIR nos aproxima al mundo del enfermero especialista en Salud Mental abordando con sencillez y claridad los pros y los contras vividos en su período de formación como especialista.
|
Nuestro sistema de acceso a la especialidad se basa en el Sistema MIR.
EL SISTEMA MIR aportó dos novedades muy importantes: por un lado, el hecho de ser una convocatoria anual, única y simultánea, de carácter estatal, que prioriza el examen sobre el expediente académico y laboral, con vinculación por contrato de trabajo al sistema sanitario; por otro lado, supuso la ampliación de la red sanitaria, con el consiguiente incremento de la capacidad formativa que da acceso a los conocimientos teóricos y a las habilidades prácticas.
|
 |
|
Entre las CARACTERÍSTICAS DEL SISTEMA MIR se encuentran: contar con un programa formativo de carácter nacional, el integrar el programa teórico y práctico profesional, constituir un sistema unificado de acceso, los residentes como profesionales contratados por el sistema sanitario, la implicación de las comisiones de docencia local y nacional en la formación y la especialización se realiza en la red asistencial en unidades docentes acreditadas. Se convierte así en la forma, casi exclusiva, de obtener el título de especialista y ser éste requisito para formar parte de las plantillas del sistema sanitario público.
VÍA EIR
El R. D. 992/1987 de 3de Julio regula la obtención del Título de Enfermero Especialista.
La O. M. de 24de Junio de 1988, en su artículo 9.3, establece que la metodología docente dará prioridad al autoaprendizaje tutorizado.
En fecha 9 de Julio de 1988 se aprueba el programa formativo de la Especialidad de Enfermería de Salud Mental.
Tuvieron que pasar 10 años hasta que en 1998 empezó a desarrollarse la especialidad de Salud Mental por el sistema de residencia (con un total de 1645 horas teórico-prácticas).
Sin duda se trató de un logro histórico para la profesión enfermera, pues se abrió un camino más acorde con la realidad sanitaria y profesional.
LA ENFERMERA/O RESIDENTE DE SALUD MENTAL
- Permanece en una Unidad Docente formándose como especialista durante un año.
- Formaliza un contrato de trabajo con el correspondiente Servicio de Salud, que es incompatible con otra ocupación laboral.
- Realiza durante un año una práctica tutelada de acuerdo con el plan formativo de la especialidad.
- Obtiene conocimientos, habilidades y actitudes (competencia profesional) sobre Salud Mental.
- Asume responsabilidades, de forma progresiva, para el ejercicio autónomo de esta especialidad.
Durante mi andadura por la especialidad he encontrado algunas carencias:
- Solamente hay una única Unidad Docente en toda Andalucía.
- No existen espacios de formación conjunta EIR-MIR-PIR.
En el I Congreso Andaluz de Salud Mental organizado el mes de noviembre de 2005, en Granada, me llamó poderosamente la atención el que en la mesa“Formación e Investigación en las Unidades de Salud Mental”, no se mencionase a los EIR. Las conclusiones de esta mesa sorprendentemente destacan el mayor desarrollo de las actividades de formación en Enfermería con respecto a la de otros profesionales de la Salud Mental. Sin embargo, al mismo tiempo la mesa mostró su preocupación porque esta formación no fuera más efectiva a la hora de llevarla a la práctica.
- Considero que la figura del tutor de formación es imprescindible como organizador y dinamizador de la formación postgraduada.
- También los tutores de rotación son muy importantes como facilitadores de la puesta en marcha del programa docente.
- No siempre existe un diseño específico de los objetivos, las actividades, las intervenciones asistenciales y la evaluación.
- Debería ser más frecuente y continuada la supervisión de casos clínicos y actuaciones terapéuticas.
- La evaluación de los tutores en muchas ocasiones se ve mediatizada por variables relacionales.
- Las evaluaciones constituyen un mero trámite burocrático.
A nadie se le niega la especialidad: “¿Todos somos válidos?”.
- Los programas de formación son aplicados de forma muy distinta según las comisiones locales de docencia, según los responsables de las unidades asistenciales e incluso, según los tutores del programa de la especialidad.
- Debemos estar alerta ante la posible utilización del EIR como elemento asistencial activo.
- En cuanto al proyecto de investigación, debe ser el resultado de la formación en metodología de la investigación, tanto cualitativa como cuantitativa, y no sólo un requisito para obtener el título.
¿PARA QUÉ SIRVE EL TÍTULO?
Supone un nivel superior de cualificación profesional al acreditar una formación específica en el ámbitodel ejercicio profesionalen Salud Mental. Es decir, nos sirve para dar atención especializada, formar, investigar, gestionar y asumir responsabilidades en todos los ámbitos de nuestro campo de actuación.
En concreto, EN SALUD MENTAL permite:
- Prestar cuidados a personas, familias y grupos de acuerdo al concepto de atención integral para la promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación de la salud mental.
- Asesorar, en calidad de experto, a profesionales de enfermería y a otros profesionales de la salud.
- Educar en materia de salud mental a las personas, familias, grupos y comunidad.
- Formar en materia de salud mental a los futuros profesionales de enfermería, así como colaborar en la formación de otros profesionales.
- Dirigir y/o participar en la organización y administración de los servicios de salud mental.
- Participar en la determinación de objetivos y estrategias en materia de salud mental, dentro de las líneas generales de la política sanitaria y social del país.
- Investigar en el campo de Enfermería en Salud Mental y participar en otros proyectos de investigación.
- Actuar como consultores de las diferentes administraciones locales, autonómicas y estatales, así como de organismos internacionales en materia de Enfermería de Salud Mental.
MI EXPERIENCIA COMO ESPECIALISTA EN UNA UNIDAD DE SALUD MENTAL INFANTIL
Cuando llegué a la USMI en el año 2003 había dos enfermeras, Mila y Mª Carmen, con 13 y 2 años respectivamente de experiencia en la asistencia a la salud mental infantil. Ambas llevaban a cabo entre otras actividades:
Pruebas Psicométricas: Valoraciones del coeficiente intelectual.
- Programa de Enlace con Nutrición y Endocrino.
- Habían iniciado y puesto en marcha el Programa de Hospitalización y de Formación Continuada dirigido al personal de enfermería de Neurología Infantil.
- Entrevistas de Acogida.
- Consulta de Enfermería.
- Taller de Relajación.
- Registro de interconsultas hospitalarias.
- Organizaban la reunión bimensual con los ESMD.
- Programa de formación EIR.
- Mila, como tutora, impartía seminarios a los alumnos EIR.
Tengo que destacar el apoyo de la Dirección de Enfermería de mi hospital a la especialización y a la formación y que todas mis aportaciones han sido posibles o más bienreforzadas por estos cursos:
Estrategias de Mejora de Cuidados Enfermeros en Salud Mental.
- Gestión de Casos.
- Psicoeducación Familiar.
- Formación en Sesiones Clínicas.
Fruto del esfuerzo de la Dirección Regional de Innovación y Cuidados de la Consejería de Salud.
La actividad clínica asistencial se modificó sustancialmente con la implantación de la figura de la enfermera referente como gestora de casos. Y, como consecuencia de ello, la puesta en marcha del Programa Individualizado de Tratamiento.
¿DE QUÉ MANERA?
1.- Consulta programada:
- Recepción y acogida del niño y familia.
- Valoración y PAE.
- Orientación y recomendaciones a los padres e información de la red asistencial.
2.- Consulta a demanda: Intervención en crisis
3.- Visita escolar: Valoración conjunta con la TS del niño en el medio escolar.
4.- Programa interenlace: Asesorar a los enfermeros de los ESMD y USM-HG de la especificidad de los cuidados en esta población juvenil.
5.- Programa de promoción y prevención:
- Dirigidos al paciente: intervenciones encaminadas a cubrir el déficit de autocuidados y actividades de la vida diaria, educación para la salud, instruir en técnicas de relajación, coterapia con otros profesionales.
- Dirigidos a la familia: Programa psicoeducativo para padres.
- Dirigidos a la comunidad: En colegios e IES tratar de sensibilizar a la población con respecto a la prevención de los trastornos de la conducta alimentaria, el abuso de sustancias y las patologías mentales.
6.- Programa de formación y asesoramiento a las enfermeras de EBAP, UH y distintos servicios pediátricos sobre:
- Psicología evolutiva.
- Trastornos precoces de la conducta alimentaria.
- Detección de malos tratos infantiles.
- Manejo y tratamiento de enuresis y encopresis.
Dentro de las actividades del HOSPITAL DE DÍA participamos en el Taller de Relajación, en los Talleres de Expresión Corporal y Psicomotricidad. Hemos puesto en marcha un Taller de Hábitos Dietéticos Saludables y dirigimos un grupo psicoeducativo para padres de niños con problemas de conducta. Además, formamos parte del equipo observador de las terapias de familia.
Entre las ACTIVIDADES DE FORMACIÓN, a las anteriores se han añadido nuestra incorporación y la de los EIR a las sesiones clínicas del equipo, que han permitido hacer partícipes al resto de las disciplinas de novedades en el campo de la enfermería como la metodología NANDA, NIC, NOC, el Informe de Continuidad de Cuidados, el modelo de Gestión de Casos, así como temas de gran actualidad y que generan debates como la custodia compartida, el modelo de familia homoparental, los malos tratos infantiles, la violencia escolar, etc.
En cuanto a las ACTIVIDADES DE COORDINACIÓN, en Febrero de 2005 organizamos un encuentro con las Enfermeras Comunitarias de Enlace, al que también asistieron las enfermeras de los ESMD, para la coordinación interniveles, con el objetivo de garantizar la continuidad de los cuidados de la población infantil de nuestra área de referencia. Hemos intentado mejorar el servicio de enfermería de forma que asegure la personalización de lo cuidados mediante la asignación de una enfermera referente para cada distrito.
Celebramos sesiones clínicas conjuntas, puesta en común de las historias clínicas, discusión sobre las dificultades detectadas, etc.
Como ACTIVIDADES DE INVESTIGACIÓN, fue necesario diseñar una valoración de enfermería según los patrones de Gordon y adaptada a las características específicas de los niños y adolescentes que acuden a nuestra unidad. También realizamos una valoración para los casos de enuresis y encopresis. Hemos establecido las intervenciones de enfermería en los trastornos del sueño y en las crisis de ansiedad en el medio escolar. La actualización de la base de datos de los niños con Trastornos Generalizados del Desarrollo fue el paso previo para la implantación del Programa de Atención Integral a estos niños. El estudio descriptivo de los niños derivados a nuestra unidad por el Servicio de Nutrición Infantil confirmó la necesidad de establecer un Programa de Atención Integral a niños obesos.
Los enfermeros de Salud Mental son la pieza clave para una visión integral del niño que garantiza una calidad de los cuidados, cuyo éxito es posible gracias a un eficiente trabajo en equipo.
ESPECIALIDAD: UNA ESTRATEGIA DE MEJORA
La especialidad permite mejorar la definición de la oferta de los servicios enfermeros como clínicos y facultativos.
Antes de mi especialidad en Salud Mental ya tenía el conocimiento de mi condición de clínica y facultativa. La especialidad no me informó de esto, tal vez porque no lo consideró objetivo suyo. Pero sí he sabido utilizar el bagaje con que me enriqueció la especialidad para afianzar esos pilares y poder apoyarme en ellos.
Dota de mayor autonomía e identidad profesional al trabajar en equipo.
Y lo más relevante: la formación es una poderosa herramienta de motivación.
En esta reflexión me surgen ciertas contradicciones: No parece razonable que el Sistema Sanitario Público realice un gasto tan importante en la formación de especialistas y que esta inversión no revierta en el propio sistema. Y, de igual manera, que este título no sea condición indispensable para ejercer en el ámbito profesional de la Salud Mental.
Comparto la opinión de los que piensan que es necesario aunar criterios en aras del bien común, pero así como desde el Consejo Andaluz de Enfermería se defiende la no discriminación del título de especialista por el acceso excepcional, de la misma manera se reconozca el año de especialidad como trabajado y que nuestra especialidad no sufra discriminación con respecto a la de matrona, es decir, se valore también con 6 puntos.
No voy a contribuir yo a esa falta de sentido corporativista para lograr avances en beneficio de los propios profesionales y de los ciudadanos que ha caracterizado a la enfermería, pero sí considero que la vinculación entre la especialidad y el puesto de trabajo debe ser clara y que es necesario crear bolsas de trabajo específicas de Enfermería en Salud Mental, reconociendo así nuestra formación y cualificación profesional.
Aspecto importante, aunque no grato, es el económico. La profesión, y de manera concreta la especialidad, no están bien retribuidas. No se corresponde nuestra preparación y el servicio que prestamos a la sociedad con lo que recibimos de ella.
No quisiera terminar sin agradecer la oportunidad que me habéis dado al ofrecerme este espacio de reflexión.
Valoro muy positivamente lo que el Foro de Enfermería Sevillana está llevando a cabo: debatir, profundizar, facilitar encuentros de trabajo que nos permitan crecer y seguir avanzando.
CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO:
Dorado Siles I. Especialización: una estrategia de cambio. Revista Especialidades Enfermeras [en línea] 2006 marzo-abril; 2(2).
En http://www.especialidadesenfermeras.com/revista/index.htm [ISSN 1885-3285].
|