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Autor: Souza Almeida, A.
Diplomada de Enfermería. Doctora en Educación |
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Competencias de Enfermería para la atención de personas mayores (III)
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En este artículo, la doctora Souza profundiza un poco más sobre el impacto de la nueva especialidad de enfermería geriátrica. |
El enfermero especialista en Enfermería Geriátrica deberá presentar un nivel de competencias más avanzadas para poder actuar como recurso técnico en el equipo, y prestar cuidados especializados más complejos.
Además de las competencias descritas en los artículos precedentes, la enfermera especialista en geriatría necesita poseer habilidades específicas, que se pueden traducir en las siguientes competencias:
A. Habilidades de administración de servicios de geriatría
B. Habilidades de liderazgo
C. Habilidades para enseñar
D. Habilidades de integración de conocimientos
A. La gestión o administración de servicios de geriatría tendrán cada día importancia en la medida que se empiecen a establecer estándares de calidad para residencias de mayores que incorporen al requerimiento legal para su licencia de funcionamiento, la existencia de un servicio de enfermería dirigido por una enfermera especialista. La gestión es igualmente importante en los servicios especializados y de atención primaria, donde la enfermera especialista cumple un rol avanzado en la planificación, implementación y gestión de los servicios a las personas mayores. Esta gestión podrá ser una actividad centralizada de un servicio específico, o una acción transversal para atender la demanda de servicio de salud de las personas mayores.
B. Las enfermeras especialistas necesitan tener habilidades de liderazgo en todos los niveles y ambientes de los servicios de salud. Este rol de liderazgo requiere habilidades para diseñar servicios de promoción de la salud, de prevención de riesgos específicos para la población de mayores de acuerdo con sus características específicas; la aplicación de práctica basada en la evidencia; la toma de decisiones clínicas; la elaboración de planes de cuidados; el registro de datos de los resultados; la responsabilidad en la evaluación para la obtención de mejores resultados; la defensa del paciente y el trabajo en equipo.
C.
La habilidad para enseñar requiere la utilización adecuada de los principios y estrategias de enseñanza/aprendizaje del adulto mayor. Para alcanzar una práctica especializada es importante profundizar en los aspectos como la información, las tecnologías y los materiales educativos para el paciente, la familia y los grupos, considerando el trabajo en equipo con otros miembros y su supervisión.
D.
Integrar conocimientos es una habilidad compleja. Requiere que el especialista domine el objeto de su especialidad, en este caso, la Enfermería Geriátrica, de forma profunda e integral. Para que se den las condiciones de un proceso de cognición de esta naturaleza es importante que la enfermera tenga la oportunidad, en su proceso de formación como especialista, de considerar el objeto en sus distintos aspectos, y extraer de sus conocimientos generales de enfermería todos los elementosque puedan ser utilizados y adaptados para la prestación de asistencia de salud, de acuerdo con las características de las personas mayores. Hay que entender que este grupo no sólo presenta diferencias importantes respecto al resto de la población, si no también diferencias internas en cuanto a sus necesidades de salud.
Estas cuatro competencias básicas representan habilidades que en su conjunto definen objetivos y áreas de contenidos fundamentales para la formación especializada en Enfermería Geriátrica, como son:
- Atención global en salud.
- Evalúa diferentes modelos nacionales e internacionales de atención en geriatría.
- Sistemas y políticas de salud.
- Analiza el impacto de una sociedad envejecida en el sistema de salud.
- Evalúa la influencia de los sistemas de acceso, disponibilidad y posibilidad de cuidado de adultos mayores.
- Contrasta las oportunidades y dificultades para la planificación e implementación de los recursos en función del grado de independencia de adultos mayores y sus familias.
La preparación de especialistas en Enfermería Geriátrica debe facilitar el desarrollo de valores y comportamientos basados en valores profesionales. Los valores profesionales son los fundamentos para la práctica, orientan la interacción con los pacientes y sus familias, con los colegas, otros profesionales y la comunidad como un todo. Los valores profesionales son el marco de referencia para el establecimiento del compromiso con el bienestar del paciente, que es la piedra angular de la práctica profesional en enfermería y de los procesos de toma de decisiones.
En resumen, los profesionales de enfermería especializados en geriatría requieren competencias para desempeñar los siguientes roles:
- Diseñar/gestionar/coordinar la atención
- Facilitar la participación activa de adultos mayores en los aspectos de su propio cuidado.
- Involucrar, educar y cuando es apropiado, supervisar familia, amigos, y personal de asistencia en la implementación de la mejor práctica para adultos mayores.
- Asegurar la calidad de los cuidados de acuerdo con la vulnerabilidad, frecuencia e intensidad de las necesidades de cuidados de los adultos mayores.
- Prestar cuidados de enfermería
- Reconocer los beneficios del equipo interdisciplinario para el cuidado de adultos mayores.
- Evaluar la utilidad de práctica de la atención sanitaria complementaria e integrada para la promoción y manejo de síntomas en los adultos mayores.
- Pertenencia a una profesión
- Promover cuidados preventivos y cuidados al final de la vida para adultos mayores como esencial, deseable e integral componente de la práctica enfermera.
El impacto de la especialización en la práctica clínica – “más especialistas mas vidas salvadas” – no se realiza a menos que se asegure una amplia colaboración y asociación entre las instancias de formación y los espacios concretos de la práctica. La dinámica de cambio en la práctica profesional y en las instituciones de formación requiere un compromiso activo entre la formación y la práctica, de modo que el sistema de residencia proporcione no solamente la oportunidad de práctica sino la profundización del conocimiento especializado en ambos aspectos. La mejora de los resultados para las personas mayores solamente tendrá lugar mediante esta asociación y el deseo de comprometer los recursos y la energía necesarios para alcanzar esta meta.
Como señalan Friediand y Summer (2005)(1) ”….el desafío crítico para una sociedad que envejece no es tanto acomodar la población de mayores, sino asegurar la productividad de los futuros trabajadores, independientemente de la edad. Las políticas públicas promueven y facilitan la educación, la investigación básica y la aplicación de nuevas tecnologías para mejorar el bienestar de las generaciones, actual y futura, de personas mayores. El mayor crecimiento económico facilita la selección de políticas, pero decidir cuánto del crecimiento económico puede ser utilizado colectivamente y cómo distribuir los costes y beneficios, requerirá decisiones políticas y normas…”.
La formación en enfermería sin duda se incluye en esta perspectiva amplia de inversión en el futuro.
(1) Friedland, Robert B and Summer, Laura. Demography Is Not Destiny, Revisited. Center on an Aging Society, GeorgetownUniversity, March 2005 Commonwealth Fund pub. #789. Consulta a través de Web [120p.] en: http://ihcrp.georgetown.edu/agingsociety/pdfs/DINDII.pdf. Último acceso 31 de mayo de 2005.
CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO:
Souza Almeida A. Competencias de enfermería para la atención de personas mayores III. Revista Especialidades Enfermeras [en línea] 2006 enero - febrero; 2(1).
En http://www.especialidadesenfermeras.com/revista/articulos/articulo2.htm [ISSN 1885-3285]. |